Tal vez no hay historia alguna que estremezca más los sentimientos que la del que “no estaba supuesto” pero triunfó, la del “underdog” que vence al más malvado sin, en un comienzo, tener ninguna oportunidad de hacerlo. Este ha sido siempre el “modus operandi” de las historias deportivas en el cine porque suceden en la realidad. Los deportes, en especial el boxeo (deporte preferido por el cine), están llenos de logros inesperados y eso es una historia cinematográfica perfecta. Las películas deportivas, sea uno o no fanático, sirven para subir la moral y la autoestima [eso que las masas disfrutan] y en poco de los casos estas producciones terminan siendo mediocres, siempre son bastante entretenidas. “Rocky” es considerada “the ultimate underdog story” (la mejor historia sobre un desvalido) porque trata el inmediato ascenso de un vago boxeador a los estrellatos del ranking del boxeo mundial. La audiencia y la crítica conectaron con la película por su premisa y por el corazón que mostr...