Problemas con la vestimenta

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Con el pasar de los tiempo, una de las cosas que más van cambiando es la vestimenta, en estos últimos tiempos pareciera que semanal ahí una pieza de ropa diferente que logra ponerse de moda.

Atrás quedaron los pantalones “copitas” o altos y los pantalones campanas, ahora es todo lo contrario, holgados en los pies y muy por debajo del ombligo (en el caso de las mujeres).

Estas son las preferencias de cada uno de nosotros, es algo que hemos elegido, entonces no entiendo como a cada rato nos sentimos inconforme con nuestra elección. Me explico:

En el caso de el estilo que sustituyó aquellos pantalones que nos quedaban apretados en los tobillos, esos que nos cubren los zapatos o tenis que traigamos puesta, nos causa cada vez más problemas con el ruedo y en numerosas ocasiones nos vemos de rodillas arreglándonos los pantalones que destruimos en el talón por pisarlos.

Vuelvo y digo esta es nuestra elección de pasarnos una noche entera arreglando los ruedos del pantalón porque ya los de “copitas” no están de nada.

En el caso de las damas es un tanto más complejo el asunto, el pantalón a la cadera, el que ya tiene tiempo de moda, y que a todos nos encanta, nos sirve de entretenimiento al ver como ellas no dejan de tratar de subirse el pantalón cada vez que este amenaza con caerse. Luego, cuando van a comprar uno nuevo, procuran que caiga un tanto más bajito. ¡Bien! ¿verdad?

Con los escotes pasa igual, y en especial con las blusas que ellas usan que no llevan “tiritos” como le dicen, aquí se presenta el mismo problema que el del pantalón lo único que aquí se busca más ajustado y revelador para luego entretenerse tratando de evitar que las “amigas” salgan a saludar.

Estas han sido nuestras elecciones de vestimentas, digo nuestras porque es más notada en los jóvenes, cuantas veces ahí que entrar una parte del polo-shirt por los pantalones de manera que se vea la hebilla de la correa (por el movimiento vuelve y se sale) o nos ajustamos los cordones de los tenis porque preferimos entrarlos dentro de los mismo en vez de amarrarlos.

Todas estas incógnitas no han podido ser resorbidas ni por Oscar de la Renta o el esbelto Jorge Diep, somos prisioneros de nuestras elecciones de lo que esta de moda y de lucir cool y no nos damos cuenta que pasamos más ratos arreglándonos la ropa de moda que haciendo cualquier otra cosa.

Notilla: como lo de moda normalmente lo usamos para salir, con par de tragos arriba no le damos mente a nada de esto, aunque luego no los recuerden una dosis de “pitillo con pimienta”.

Sueños de un insomne

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"Los sueños no son gratis, se pagan con la realidad”
OrSan


Dormir en los laureles de unos brazos enamorados.
Noches cortas.
Romances fuera de la almohada.
Cama acompañada
Un reloj invisible
Una noche sonora.
Un techo entretenido.
Menos vueltas.
Que el tiempo fluya.
Menos pensamientos.
Menos “mal de amores”.
Poder cerrar los ojos.
Poder mantenerlos abiertos.
Estar lúcido durante el día.
Tener sueños en las noches.
Dormir en los laureles de unos brazos enamorados.
En fin dormir.
Dibujo hecho por: Leonte Marte

Microscopio

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“Si el silencio, sobre todo el autoimpuesto, vuelve a esparcirse entre nosotros, estamos perdidos, irresistiblemente perdidos”. Orlando Martinez

En noviembre de 2004 inicie mis molestias, vía correo, porque necesitaba escuchar o leer las opiniones de mis amigos y familiares sobre las pendejadas que dejaba caer sobre las hojas, de incio y tratando hacer honor a mi nombre, denomine mi pequeña columna vía Hotmail “Microscopio”.

Microscopio fue aquella magistral columna de Orlando Martínez periodista dominicano, tutor de mi viejo, por el cual llevo este nombre y quien fuera muerto a la edad de treinta años.

Este sábado pasado, 17 de marzo, se celebraron 32 años de la muerte de este icono del periodismo dominicano, quien se dio cuenta de la fuerza increíble de la palabra una fatídica noche de 1975.

Un 25 de febrero del año de su defunción Martinez había escrito un artículo en contra de las fuerzas militares que se encargaron de negarle la entrada al país a un Silvano Lora acabado de llegar unos días antes.

El último párrafo del artículo que fue causante de su futura muerte dictaba lo siguiente: “Si es inevitable que esta situación continúe, si es imposible evitar actos indignantes y miserables como el que presencie el domingo en el aeropuerto, ¿Por qué, doctor Balaguer, no se decide usted a subirse en el avión o en el barco y a desaparecer definitivamente de este país junto a todos lo que anteriormente he mencionado?”

Martinez admitió la rudeza de su pluma a sus amigos más cercanos alegando que no lo pudo evitar después de presenciar el hecho que evitó que Silvano Lora pisará más allá del aeropuerto en tierras dominicanas.

Este sin número de hechos de firma Orlando Martinez pesan cada vez en mi pluma novata que intenta sobrevivir al hecho de que me llame Orlando y persiga la carrera de periodismo, de que intenté hacer honor a Microscopio pero no podía y que intento día a día acercarme un poquito con Crítico Bohemio.

Orlando fue silenciado en un mundo donde no se podía hablar y él lo hacia, y de que formas lo honramos a él y todos sus compañeros que como él perecieron por su pluma y su boca, doblegándonos a leyes y chapucerías del gobierno y de los “dueños del país”.

La opinión pública y las letras “dagas” de aquellos tiempos fueron una fuerza indestructible, hoy en día solo evitamos que el nombre de una provincia fuera cambiado por un simple “lambonismo”, podemos hacer un cambio, el pueblo tiene más fuerza que cualquier gobierno, somos nosotros que los elegimos, necesitamos demostrarle que todavía estamos aquí. Justicia al tocayo que bastante pesa sobre mi espalda.

A Orlando: cuya pluma vertical e indomable fue silenciada a tiros en el año 1975.