Nueva Ley #2

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"No vaya a otra casa a decir lo que tienen que hacer si en su casa no se hace na´ de eso"

Es irónico que para el dominicano escuchar “mucho” de la boca de su presidente, este tiene que estar fuera de su país.

En todos sus gobiernos, cada vez que Leonel sale del país es cuando más leemos que el habla, es como si viajar lo hiciera más humano o incluso le diera inspiración para parecerse un poco a un presidente de un país; lástima que lo que sale de su boca no sean más que descaros de una persona corrupta que vive del cuento.

¿Cómo es posible que este presidente tenga la “cachasa” de ir a Estados Unidos hablar de educación? ¿y que, frente a cientos de personas tenga el coraje de decir que en su país [nuestro país] el 99.9% recibe educación básica? ¿y que su charla magistral se llame “Revitalization of Education in Dominican Republic” (Revitalización de la Eduación en la República Dominicana)?

Querido presidente: usted no puede ir a un país que otorga casi un 5% de sus riquezas al educación cuando el país que usted dirige no aporta siquiera el 2% para esos fines.

Y no es nada más de educación que nuestro querido presidente entiende saber cuando visitas otros países. Sino de paz, de alimentación y de que es lo conveniente para América Latina, para el viejo continente y para el medio oriente.

Si en su país predomina la corrupción, la delincuencia, la inseguridad, la pobreza, etc; creame señor presidente, usted es el menos indicado para estar dando sermones a personas claramente mejor capacitadas que usted. Por favor deje de vender mi país como la “perla” que no es.

Amenábar se olvida de su enfoque más interesante

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"La creencia en Dios [Dioses] y en religiones, es la peste más grande que sufre la humanidad"

Por más desconcertante que pueda ser el título de esta reseña vale destacar desde un principio que “Agora” es una buena película, en especial para disfrutar en una sala de cine y logra lo que una buena producción de autor deja en toda su audiencia: el deseo de investigar y aprender más.

La superproducción española [US$65 millones de presupuesto] a pesar de su sencilla dirección, nos transporta a Alexandría en donde la filosofa Hypatia (una increíble Rachel Weisz) vive sus últimos días tratando de mantener a sus estudiantes lejos de las atrocidades que llegarían a sus pies. Y es aquí donde la narrativa se pierde un poco, pero con suerte no lo suficiente como para odiar o dejar de ver la película.

En la “Agora” se comienza a librar la batalla entre los cristianos y los que creen no en uno sino en varios dioses; a esto, el único involucramiento directo que tiene Hypatia por el momento con estos sucesos es decirles a sus estudiantes “no importa lo que pase en las calles, nosotros somos hermanos”, esto lo hace en el mismo momento en que Amenábar nos presenta un triángulo amoroso oculto que encuentro innecesario y sin sentido.

Amenábar se concentra en demasiadas tramas en conjunto y no logra desarrollar ninguna de ellas con fuerza, la del triángulo siendo la más débil de todas. En un mundo en donde la batalla principal es por la hegemonía de las religiones la preocupación que se más se presenta de Hypatia es su constante afán por conocer la verdad sobre el movimiento de la tierra, el sol y los demás planetas que nos acompañan en nuestro Sistema Solar.

Uno pensaría que con el fatal destino que le esperó al personaje de Weisz y la trama de las religiones (la más profundizada por Amenábar) qué el enfoque de Hypatia en la película sería más enfocado a la crítica que tenía la filosofa sobre esto, considerada como la primera mujer atea.

Sin embargo, con la ayuda de la excelente actuación de Weisz [que carga con la película], Amenábar logra mantener el interés del público hasta conocer el desenlace de una producción que se encuentra con un par de momentos de “aburrimiento” mientras se desarrolla la trama.

"Ágora" está plagada de actuaciones simples, de momentos de más y de una dirección simplona para el tipo de película que es, pero el drama que genera el surgimiento del cristianismo en el antiguo Egipto es bastante interesante y uno lamenta que el director no haya enfocado mucho más su historia a este punto.

En fin, con la misma medicina de la sobrevalorada “Mar Adentro”, Amenábar logra una película épica que no se desborda lo suficiente de su trama como para que la audiencia decida echarla al olvido. Su mejor película sigue siendo “The Others” y su trayectoria como quiera es envidiable porque ha sabido lograr un buen trabajo en tres géneros completamente diferentes uno de otros: suspenso/terror, drama y épica.

Nueva Ley #1

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Esta nueva sección del blog está dedicada a “New Rules” creada por Bill Maher en uno de mis programas televisivos favoritos “Real Time with Bill Maher” en donde aprovecha para criticar todo lo que sucede a su alrededor en los Estados Unidos y en el mundo. Espero y no me demande.

Nueva Ley: “Si usted está en un tapón no improvise porque más adelante puede haber, adivinaste, otro tapón”.

Un mar de luces en la avenida John F. Kennedy a pocos minutos de la caída del sol


Los tapones son una situación cotidiana y la única forma de “evitarlos” es saliendo [temprano] cuando nadie más sale, claro eso es hasta que todo el mundo decida tener ese plan, sin embargo, el tapón es un dolor de cabeza que es mejor aprender a lidiar con ellos que morir tratando de evitarlos.

En esta ciudad tan caótica, no rompa su ruta para encontrar una ruta alterna, la cual usted piensa que puede estar más despejada que en la que transita ahora mismo, porque evitará un tapón para encontrarse con otro perdiendo más tiempo de esa forma y más tranquilidad.

No maldiga en un tapón al “hijo de la gran p....” que se cruza de un lado a otro con las mismas ideas que usted de avanzar un par de metros más, si usted mismo eventualmente llegará a la resolución de que tiene que hacer lo mismo para poder llegar a tiempo a su destino y sobre todas las cosas no diga: “yo sabía que tenía que irme por tal sitio” porque nada está más lejos de la verdad, en ningún momento usted sabía eso porque de saberlo, ¿no cree que en primer lugar hubiese tomado dicha ruta?

Y por último, cuando llegue a su destino/trabajo no grite a los cuatro vientos que se despertará más temprano para salir al trabajo. La realidad es que su sueño es muy preciado y ya tiene años levantándose a la misma hora para lidiar con el tapón que solo empeora cada año, no es verdad que va comenzar a levantarse siquiera 10 minutos más temprano y si lo hace tenga por seguro que será un experimento de un par de días que terminara con su absurda conclusión de: “no vale la pena llegar más temprano” o “es todo lo mismo”.

El entaponamiento es visible en ambos tramos de la Máximo Gómez con 27 de febrero

Sálvanos Bill Maher

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Este país es un circo y no solo los politicos y quienes nos representan/gobiernan son unos payasos, hay que dejar eso muy claro, los principales culpables de esta jungla son cada uno de los dominicanos que ven inerte como el país se convierte cada vez más en el sinónimo de infierno.


Hace poco comprendí la razón de porque queremos emular tanto a un país como Estados Unidos y es que estudiando muy a fondo la gran potencia del norte, en especial está década, es sano decir que “gringolandia” es tan estúpida como está media isla que a veces le es díficil encontrar su cabeza cuando la tiene completamente metida por el culo.


Suficientes voces de denuncias tiene nuestro país para difundir las "barrabasadas" que no nada más cometen nuestros políticos sino también cada uno de los ciudadanos a nivel nacional pero hay un pequeño problema. No importa que tan preparado estén estos denunciantes, o no tienen gracia o creen tenerla en exceso; o se la pasan voceando, in sultando y gritando malaspalabras [y no de la forma correcta]; por eso pido a todos los cielos una persona como Bill Maher, capaz de comentar social y politicamente con altura sin nunca perder el sentimentalismo de lo que trata.


Traigo esto a colación tomando en cuenta que el presidente Leonel Fernández hablaba de como debiera, de ahora en adelante, ser medido la forma en que se comunica tanto en radio como en televisión [y de inmediato tuve flashbacks de "El poder de la tarde" y la "mañana" y los infames "Dueños del Circo"] y le digo al presidente, al igual que en su partido, en su politica y en este país, esos medios debieran ser liquidados y iniciados de nuevo porque quienes tienen la facilidad de comunicar es mejor que estuvieran hablando frente a un vertedero [que sería cualquier punto de la ciudad, pero ese es otro tema] y sería la misma “vaina”.


Nosotros no necesitamos controlar las “palabras mal dichas”, ellas expresan sentimientos y tienden a comunicar mucho más rápido que a lo que nos tienen acostumbrado en este país de divagadores.


Bill Maher, comediante, es un hábido crítico de Estados Unidos como pueblo, país y de quienes lo representan (en especial del Partido Republicano) pero lo hace con tanta gracia, tanta passion y sobre todo CONOCIMIENTO que ha logrado tener uno de los mejores programas en unas de las cadenas internacionales más importantes de la television: “Real Time with Bill Maher” [HBO].


Ahora, a menos que el mismo HBO venga aquí a producir, un programa como ese en RD es imposible de tener, los técnicos de televisión son mediocres. 30 años trabajando de una misma forma, sin saber que es deplorable, y no hay nadie que convenza a ninguno de estos “profesionales” de que las cosas no se hacen así; por eso programas como los de Nuria Piera y Alicia Ortega, muy ricos en contenidos, no tendrían ningún pie frente a otra producción de factura extranjera simplemente por el montaje mediocre, técnicamente hablando, del que son víctimas las propuestas de estas dos grandes periodistas.


Nuestros periodistas audiovisuales deben prestar mayor atención a reportajes hechos por CNN, a cortos documentales similares a las propuestas investigativas que semanalmente nos entregan Alicia y Nuria para entregar, visiblemente, algo más fresco que este a la altura de las denuncias y reportajes que ambas hacen.


Bill Maher debiera ser un ejemplo a estudiar por los “veteranisimos” periodistas que se encuentran frente a una cámara de televisión o detrás de un microfono de radio entregando publicidad tras publicidad hundiendo cada vez más una televisión criolla, que si tuvo un momento de gloria hace muchos años atrás.


Yo no pido que de repente Carlos Sánchez comience a crear conciencia a trávez de chistes sobre la realidad del país, ya el lo hace, pero no es su estilo nato, más se burla de situaciones sociales más cercanas a él y además su estilo es completamente diferente a la personalidad similar a Maher que se necesitaría, bueno, para un Maher dominicano por así decirlo.


Aquí hay un manjar de cosas para que un programa similar a “Real Time with Bill Maher” y una persona con una gracia similar, y no antes de que lo digan, yo no tengo gracia pero si me gustaría esta involucrado con alguien dispuesto hacerlo; las ridiculeces de las Iglesias, los colegios, los politicos y el maravilloso ciudadano que cada vez entierra más a su país.


Aquí están las últimas palabras de la pasada temporada:



Una adaptación que se apresura

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“The Ghost Writer” trata sobre un escritor fantasma que se prepara a escribir las memorias de un ex-Primer Ministro de Gran Bretaña que es acusado de crímenes de guerra. La película está basada en la novela “The Ghost” de Robert Harris.

Todos conocemos que una adaptación cinematográfica de una novela se verá obligada a dejar mucho del material literario fuera (no es fácil introducir más de 300 páginas en menos de 3 horas), sin embargo la última película de Roman Polanski [que pasó su proceso de post-producción con su director en prisión] se nota como un intento apresurado de repasar todo el contenido del “best-seller” anglosajón.

La fluidez con la que la historia se desenvuelve es su fuerte y su talón de Aquiles. La narrativa va tan ágil que es imposible aburrirse con la trama pero al mismo tiempo no le da espacio a la audiencia para cobijar alguno de los personajes o identificar y tal vez sentir por las relaciones que cada uno de ellos entablan durante su tiempo en pantalla.

Lang (un acertado Pierce Brosnan) es un ex-Primer Ministro que tiene deseos de publicar sus memorias y quién anteriormente las escribía sufre una extraña muerte en una de las islas desoladas cerca de Massachusets. Aquí entra “el fantasma” (Ewan McGregor), un escritor de celebridades que es contratado de inmediato para terminar reescribir la autobiografía de Lang en el tiempo record de un solo mes.

La participación de Robert Harris en la adapatación de la novela se nota bastante cuando el guión de la película siente que en vez de reservar algunas cosas, o adaptarlas adecuadamente para una película, parecieran que fueron reducidas lo más posible para que pudiera estar lo más posible del libro dentro de la entrega. Sin contar que todos los diálogos se muestran intactos sin que se forjara la intensidad necesaria para que cada una de esas escenas valiera la pena.

Algo que si muestra la última entrega de Polanski son buenas actuaciones, lástima que el escenario donde se desenvolvían no le hacía justicia. La angustia en la cara de ambos, Brosnan y McGregor, era palpable pero la audiencia no se podía identificar con ello porque todo a su alrededor pasaba tan rápido que no le daba tiempo a uno de sentir lo que en su momento le podía estar ocurriendo a los personajes. Los sucesos ocurrían de una forma tan fugaz que era imposible tomarse en serio la preocupante situación que vivía de repente el escritor.

La única excepción entre los actores, fue la interpretación de Kim Catrall como “Amelia Bly”. Una interpretación tan disparatada que te incomodaba solo verla en pantalla y escucharla hablar con un acento tan falso como los planos que se molestaba hacer el director francés de su figura.

“The Ghost Writer” tenía todos los indicios de ser una moderna entrega de un “cine noir” sin embargo es la menos “Polanskinesca” película de Polanski. El fantasma (McGregor) tenía todo a su favor para tener las angustia que se notaron en J.J. Gites (Jack Nicholson en Chinatown, 1974) o Wladyslaw Szpilman (Adrien Brody en The Pianist, 2002). Ese estudio de personaje, de batalla interior solitaria, porque más que tratara McGregor de emular con su actuación fue imposible porque la historia no tenía peso, solo tenía un desespero de llegar a una escena final que de no ser por sus 120 minutos anteriores terminaría siendo una de las grandes escenas del cine.