El éxito del país más feliz del mundo

Sobre Martha se viene diciendo bastante desde hace par de meses, yo vine a comprobar su “éxito” un día antes de la final y me mente no me engaño y se mantuvo todo lo que se sobre “reality shows” y mi buen criterio (sin la más mínima intención de ser comemierda) de talento. Pero de Martha Heredia no voy hablar más, sino de las atrocidades que presencie luego de que saliera del concierto de un verdadero artista el pasado jueves.

A Janio Lora le cuesta poco enamorar y hacer que un público se arrodille a sus pies, una cualidad que comparte con leyendas como Tony Almont y el difunto Luis Diaz, personalidad que pareció ser olvidada por el gran triunfo del “país más feliz del mundo” (como lo denominara el Diario Libre después de la victoria de Martha) en un trasto de show multimillonario de nombre “American Idol” con el “Latin” yuxtapuesto.

Para mí fue una sorpresa que un medio catalogará una felicidad nacional, inexistente claro está, a solo dos días de la muerte de uno de los más grandes exponentes de la música en Luis Diaz y un día después de que seguramente salieron heridas o seguro murió alguna persona en el desorden de la avenida Abraham Lincoln, algo que seguramente ocultarán con la cantidad de policías que bebían a coro la victoria más grande del país; incluso más grande que la de 1844.


El concierto de Janio, parte de Diciembre a la Roca de Casa de Teatro y el lanzamiento de su nuevo sencillo “Rock n´Ron”, fue bastante irónico considerando lo que las masas de la ciudad de Santo Domingo se encontraba haciendo en la avenida Abraham Lincoln.

Digo irónico porque tomando en cuenta una de las canciones emblemáticas del joven cantautor rockero, “Santo Domingo Despierta” en donde una de sus letras claramente dictan: “ciudad de caos que se duerme amanece muerta” es precisamente lo que ocurría esa madrugada. Una ciudad que no durmió “per se” pero que si se durmió y amaneció en su gran parte muerta.

Ya no había Sobeidas, problemas eléctricos o económicos, delincuencia o policía (que es lo mismo) sino unos medios impresos enfermizos vendidos al mejor postor llenos de patrocinios alabando la victoria del país y de una exponente “grandiosa” en un Reality Show. Ojo que hay un maldito énfasis en “!Reality Show!” mientras que el talento que reside en el país lo dejan morir en el anonimato.

Este tipo de cosas comprueban lo agringado y lo estúpidos que se andan volviendo las masas de nuestro país. Por eso, y ayudándome de otro amigo compositor, “se gana con el 50 más 1, es verdad que esto es un pueblo de campunos” (Gnomico).

Lo precioso del asunto es que ese millar de personas, que gastaron miles de pesos para luego gastar miles de pesos celebrando su victoria (valga la redundancia) te dirá en tu cara lo chopo y estúpido que eres, y que un desahogo en este país es un desahogo. Yo por mi parte creo que entre desahogo y desahogo no los seguirán metiendo frío y sin problemas. Al rato sabremos las cosas que nuestros fabulosos medios no supieron estar atentos para acaparar los millones en publicidad que les provenía por aquella “excelente victoria”.

De este lado de la realidad maldita, después de la noche del jueves y madrugada del viernes he recibido mis coordinadas dosis de apagones en la mañana, el dólar y el combustible siguen disparados y estuve a punto de matarme con un chofer de carro público; a eso le agregas la falta de atención al cliente o otras cosas que seguro recibieron muchas personas gracias a la exuberante celebración, porque al fin de cuenta el país necesita eso para subsistir, un momentito de alegría para celebrar ¿verdad?; pues no coño, aquí hay que dejarse de vaina y pararse en dos patas.

“Prefiero ser un maldito chopo que un indeciso de pacotilla”. Janio Lora

Mientras sigamos apoyando la mediocridad y creyendo que sobreviviremos porque un día podamos celebrar la más minima cosa (en este caso una muy minima) entonces yo seguiré temiendo a las gente que me rodea y veré cada vez más cerca de mi país, seis pies bajo tierra.

Gracias a Janio Lora, por siempre dejarlo todo en el escenario; a Gnomico un amigo y exponente reciente de esos que se quedan. A Toque Profundo y su vocalista Tony Almont, desde que tengo cuatro años canto sus canciones; a Jorgy Cruz (acabaremos con el canalleo Querubin). A mi hermano y a mi madre, rumbos separados siempre pero pilares que me aguantan. A mi padre por enseñarme a no ser conformista y a tener una mente crítica.


Toque Profundo está de 20 aniversario y lo celebra el jueves 17 en Hard Rock Café. Celebremos lo que se ha de celebrar.

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