Tu chofer/sindicalista te quiere

0 comentarios
Cada día que me levanto me doy cuenta de lo malagrecidos que somos nosotros los ciudadanos. Temprano en la mañana, haciendole señas para que se detenga, veo como el transporte público decide detenerse varios metros más adelante y yo con desdén y molestia camino hasta él, sin tomar en cuenta su intención de hacerme romper la rutina de estar estático y de ponerme en movimiento.

Ignoro, en mi mundo completamente egoísta, como antes de las siete de la mañana y con un ánimo que no lo tiene cualquiera me retumba los oídos con los programas radiales, con mambo, dembow y/o música religiosa para educarme en varias áreas en el breve trayecto en el que estaremos juntos.

Yo, yoista al fin, me siento ensimismado y en el acto más puro de la negligencia olvido que con parte de mis nalgas al aire y mis manos postradas en el techo, no he tenido la decencia de pagarle lo que hasta ahora ha sido un servicio completo de entretenimiento y variada cultura. Mi actitud es tan descarada que le exijo la devolución del pago, a sabiendas de que a él no se le ha pagado con menudo.

En esa costumbre de pensar solo en mí mismo, olvido como nosotros los ciudadanos les faltamos el respeto cuando con el corazón en la mano deciden pelear por nosotros haciendo los paros. Y claro, como eternos malagrecidos, nos paramos en las aceras de las calles [como si no supiéramos nada] en una especie de protestas por quienes se sacrifican por nosotros.

Vergüenza debería darme al reprocharle cuando en un ataque de furia, por la injusticia cometida por un carro “pirata” [que intenta robarle la “comía”] detiene el tránsito medio a medio en hora pico por varios minutos. ¿Qué clase de ciudadano realmente soy cuando me molesta que tan cortés ser humano quiera estar más apegado a mí cuando me acomodo en el asiento de enfrente?

Es nuestra culpa, queridos ciudadanos, que en décadas el servicio no haya cambiado ni un chin y cada día esté más caro. Somos nosotros los culpables por ingratos y poco cordiales ante la amabilidad de tan atento servicio. Pero yo ya no, queridos ciudadanos, ya yo no estaré a oscuras. Mientras me sobo la frente después de un golpe con el vidrio ante semejante frenón, yo estaré allí [donde debería de estar siempre] junto a mis compañeros de verdad, porque ciudadanos, ese señor que ha traído a mi trabajo, ese grupo al que pertenece, me quiere ciudadano, me quiere de verdad.

Fígaro

0 comentarios

Orgulloso se pasea frente a los pies de su fiel amigo,


dueño de todo lo que le rodea,

celoso de caricías, tacaño de afecto

Classy y extraordinaire

directo ante el mal gusto de su amigo

que nombre tan horrendo ese de “Pinocchio”

Adicto a las cobijas



a ser indiferente con quienes le adoran



a odiar las preguntas tontas



a un par de horas de silencio



Compañero de las andanzas



léctor de vicio

con más estilo y gracia que cualquiera


Amante del buen comer 



de la vida bohemia



de un buen “rebú” 



de las fiestas caseras

Egoísta e “hijo e la gran puta”

quiere en su propio tiempo

pero que tiempo amigo

que tiempo.



































El cine es béisbol

0 comentarios
Un listado de las mejores películas con el béisbol como tema:

The Sandlot [1993, David M. Evans]

A league of their own [1992, Penny Marshall]


Bull Durham [1988, Ron Shelton]

Major League [1989, David S. Ward]

Sugar [2008, Anna Bodden & Ryan Fleck]

61* [2001, Billy Crystal]

The Bad News Bear [1976, Michael Ritchie]

The Natural [1984, Barry Levinson]

Field of Dreams [1989, Phil Alden Robinson]

Eight Men Out [1988, John Sayles]

Bang the drum slowly [1973, John D. Hancock]

Pride of the Yankees [1942, Sam Wood]

Fever Pitch [2005, Farrely Brothers]

Fear Strikes Out [1957, Robert Mulligan]

The Rookie [2002, John Lee Hancock]

Y por último un par de buenos documentales:

Up for grabs [2005, Michael Wranovics]

Boys of Summer [2010, Keith Aumont]

Amorío metro a metro

1 comentarios

Camino a tomar ese tren que desde hacer par de años engalana mi vieja ciudad me imaginé en vivir una de esas historías que se dan en los metros de otros países: las conversaciones, los cortejos, los amores fugaces; sin embargo, sentado ya en uno de los vagones a punto de comenzar mi corta travesía no me vi en ninguna forma interesado de vivir una historia con quienes me acompañaban.

Dos paradas más adelante en la plataforma de en frente me quede mirando como dos chicas convrsaban, una de ellas me interesó inmediatamente y me quedé observandola, hombre al fin, lo más que pude. Su amiga me notó y le señalo aquel “hombrecito que la veía desde el metro que esperaba ser llenado para partir de la estación. Yo sonreí y la salude; ella con una vergüenza clara me sonrió y me devolvió el saludo y por los próximos segundos ignoró completamente a su amiga para dejarsu mirada fija en mí. Y en un impulso, mientras nuestras miradas la interrumpía el tren que ella había de tomar y el aviso del que el mío estaba por arrancar, salí antes de que la puerta cerrara y me quedé en la estación.

Mi tren se marchó y yo me quedé viendola montarse en el que iba en vía contraria, fue su amiga quién me notó otra vez y de nuevo me señaló. Ella se ríe, se sonroja y se lleva la mano a la boca, yo solo abró los brazos en una especie de gesto dominicano “toy aquí”, pero el último aviso del tren suena y comienza a dar marcha, ella se queda mirándome.

Decidí quedarme en la estación un rato, quién sabe tal vez tomaba el tren devuelta, tal vez tomarámos un café, tal vez tendría mi historia de esas tantas que ocurren en los metros, tal vez seríamos novios, tal vez lo que sintiera ahora no fuera un pánico horrendo de que ella si volviera en el tren devuelta, de que fuera mi novia, de que esperará hasta matrimonio por tan romántica acción.

Vi mi reloj y me di cuenta de que estaba tarde y salí corriendo de la estación; este país es un patio y algún día la vuelvo a ver tendría la excusa de decirle de que tenía una reunión, que por eso no me quedé. Cuando salí de la estación noté que me había desmontado dos paradas antes, sentí aún más temor de volver a la estación a tomar el metro de nuevo y decidí caminar. Ya había encontrado mi historia del metro, no necesitaba más.

Un Miss Universo personal

0 comentarios
Cada año, en la última década, pasa lo mismo: una Miss Universo es elegida y solo por una noticia aquí y otra allá se sabe de ella, luego escuchas su nombre de nuevo en el certamen de este año y te preguntas ¿quién carajo es esta? Y te responden: “la que ganó el año pasado” y allí te das cuenta que realmente no te importa mucho una mujer que fuera de una coronita que no puedo costear con mi sueldo de un año no hace más intento fallidos de cantar [te estoy viendo a ti Amelia Vega], de actuar o de ser activista social.

Por esto he hecho una lista épica de verdaderas Miss Universos que son eternas y no un comentario fugaz después de una noche de pasarela. Aquí el listado.

Zelda

Si claro, aquellos que solo saben la historia por encimita o solo han jugado muy brevemente “The Legend of Zelda” entienden que esta joven solo sirve para ser raptada y luego salvada incontables veces por Link, pero cómo mejor lo explica el mejor videojuego del mundo “Ocarina of Time” Zelda es mucho más que eso. Bendecida con la trifuerza de la sabiduría, Zelda hace todo lo posible por encontrar la persona bendecida con la trifuerza de coraje para juntos poder salvar al mundo. Todo a lo que la princesa es sometida es un sacrificio que ella hace para poder derrotar las fuerzas del mal, que mejor candidata que ella para una Miss Universo.

Vesper Lynd

Fue en 1954 con el libro “Casino Royale” de Ian Flemming que primero se dio a conocer el agente 007 James Bond luego en 1962 obtuvo fama mundial con la primera adaptación del agente en “Dr. No” protagonizada por Sean Connery.

Desde ese momento, James Bond ha sido una persona fría, calculada y sobre todo mujeriego, pasando por las beldades de todo el mundo como que na e na. Sin embargo, en la adaptación de “Casino Royale” en 2006 [la mejor película de la saga completa] aparció Vesper Lynd, la culpable de que forjar la actitud que definiría al agente por el resto de su vida. Si eso no es suficiente para vencer en el concursito ese no sé que es lo que quieren.

Catwoman

Al igual que James Bond, Bruce Wayne es otro “ladiesman” y claro su alter ego Batman, super heroe al fin, tiene también la capacidad de conquistar a la más bella de las damiselas. Por eso, para contrarestar a tal hombre se necesita una mujer similar a Vesper Lynd y en el caso del defensor de ciudad gótica tenemos a Catwoman. Catwoman ha sido la mujer que le ha dado dolor de cabeza al murcielago al igual que Selina Kyle [o sea ella misma] a Bruce Wayne.

Trinity

Está mujer es tan especial que cuando a ella le da la gana puede poner todo en cámara lenta. Encima de eso pelea como la más mejor, dispara 18 armas al mismo tiempo mientras trae de vuelta el leather para el nuevo milenio.

Lisbeth Salander

Hacker, gótica, una chica super inteligente que claramente ha dicho: “fuck the world, yo hago lo que me da la gana” y esto sin mencionar ese tatuaje que le cubre la espalda [o en el caso de la adaptación de David Fincher un costado del cuerpo].

Bellatrix

La mano derecha de aquel que no se nombra, mató a Sirius Black, ¿qué otra cualidad necesitas?

Ramona Flowers

El tipo de mujer que se te aparece en los sueños, luego en la vida real, luego te hace pelear con siete “tigueres incojonaos”. El tipo de mujer que tiene más que claro que ella no busca un premio, ella es EL PREMIO.

Chun-Li

Una mujer que sobresalga en un “torneo” lleno de super hombres es digna de admiración. Policía japonesa llena de sed de venganza que sabe hacer el helicoptero, bueh.

Harley Quinn

¿Ustedes han notado que todo el que se gradua de psicología sale loco? ¿no? Pues entonces deben estudiar a Harley Quinn, aquella que en un momento fue psicologa del Guasón [The Joker] y terminó siendo su desquiciada sidekick por el resto de su vida. Agregale ese enterizo de bufón que se le pega al cuerpo and we got a winner.

Beatrix Kiddo/The Bride

No hay que decir nada.

En pocas palabras: bitchess please!